Necesitaba a alguien que me desorganice un
poco, que me saque de mi eje, me eleve y me lleve al más allá. Que con su
sonrisa me haga sentir que vale la pena dar segundas oportunidades. Que sus
ojos me lleven a soñar con mares celestes llenos de pequeños pececitos.
Necesitaba a alguien que con su abrazo me
haga despegar los pies de la tierra. Que me encuentre y me desencuentre. Que me
haga romper en llanto, hasta terminar en una risa plena.
Necesitaba amor.
Será que es como la canción de los Beatles.
“All you need is love”.
Se podría decir que no todo lo que
necesito es amor, pero necesitaba un poco de eso. Necesitaba tener una razón
para despertar todas las mañanas, y ver que mi cama no estaba vacía. Sonreír mirando
al techo, y no quejarme por la luz que entra sin pedir permiso por la ventana. Necesitaba
que me desorganicen la cabeza, que me desarmen un poco, que me vuelvan a armar.
Que me abracen inesperadamente y por la espalda. Que sonrían por el simple
hecho de verme respirar.
Necesitaba respirar el
aire de alguien, no solo el mío. Compartir mi aire con alguien más, mi espacio,
mi mundo. Necesitaba que me llenen de flores una mañana, para morir de alergia
esa tarde. Que me dejen cartas de amor en la mesita de luz, que me llenen de
besos antes de despertar. Que me miren dormida.
Necesitaba alguien que me
quiera.
Pero, me olvide de lo
esencial. Al necesitar tantas cosas, me olvide de que no era necesario pedir
tanto y pretender mucho de una misma persona. Sino, que lo que había que hacer
era, no pedir nada y mucho menos, pretender que esa persona me de lo que
necesite.
Había que dejarlo ser. “Let
it be”.
Por que nada es lo que
uno quiere cuando aparece. Llega, y sentís que es todo, pero después de das
cuenta que las cosas no son como las esperas. Y para no desilusionarse, hay que
aprender a no esperar nada.
Por eso yo no espero nada
de vos.
No espero nada porque se
que nada es lo que me podes dar, y me gusta que me llenes de nadas.
Porque tus besos están
llenos de ese algo, que tiene un ‘no se que’ que me encanta. Y no podría
esperar nada mejor.
Ese nada que me gusta de
tus ojos cuando me miras, es el mismo nada en donde me gustaría ahogarme cada
vez que me besas. No me importaría ser adicta a tu nada.
Porque fue tu actitud de
desinteresado, de desenamorado, lo que me llevo a enamorarme hasta la locura. Fuiste
vos, con tus ojos. Que me transportaban a un prado verde lleno de flores de
colores. En donde me tiraba a relajarme.
Fuiste vos el que me hizo
conocer cosas que no conocía, y lleno de alegría mis mañanas. Me desorganizaste,
tanto la casa, como la vida. Me desarmaste de pies a cabeza, y luego, sin
cuidado pero con paciencia me volviste a armar.
Me amaste y odiaste, todo
en un mismo momento. Y fueron tus abrazos los que me llevaron a volar por los
cielos, pero fueron tus gritos los que me mantuvieron en la tierra.
Me enseñaste que para
hacer lo que uno quiere, no hay que esperar que otro te de permiso. Hay que
lanzarse y hacerlo, porque nada es lo que parece, y nada será para siempre.
Por eso, elijo, hoy y
siempre. Que vos seas mi nada. Porque no sos lo que pareces. Pero sos un nada que quiero que dure por siempre y para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario