jueves, 27 de octubre de 2011

El Futuro de Nuestro Octubre.


Y estamos los dos otra vez, sentados en el pasto, esperando que se nos ocurra algo para decir, mientras por nuestro cabello, corre una brisa de un verano que esta por venir y de un octubre que se nos va.
Me planteaste la idea de no seguir mas, no querías que mi vida se interponga en tu futuro, un futuro del que vos no tendrías noción de no ser por mi vida. Estas completamente seguro de querer arruinar lo nuestro, para quedarte en la nada. Solo. Y dejarme a mi, sentada en el pasto, pensando en el octubre que pasamos.
Estaba todo ahí. Estaba todo escrito en nuestro destino, nos teníamos que encontrar y amar. Para ahora, alejarnos y plantearnos un futuro sin nosotros, sin los dos. Lleno de nada.
‘Amo que me llenes la vida de tus nadas’ te dije. ‘Pero esta es una “nada” que no amo, que no quiero en mi vida, porque es una nada sin vos. Y yo quiero mi vida con vos.’me calle, y sentí como pequeñas lagrimas caían por mis mejillas, casi pidiendo permiso, como si no quisieran recorrer mi cara. No quería mostrar debilidad, no quería que veas que estaba triste por vos. Me contestaste al oído, con tu voz tranquilizadora, esa que usabas cuando querías ganar las peleas, porque ya estabas cansado de pelear. ‘Las nadas que te di, seguirán en tu vida, porque por algo te las di, son tuyas, yo no las quiero. Pero necesito entregarte esta ultima nada’
Tu necesidad de nadas, y mi necesidad de vos, era lo que nos separaba en este momento. Vos querías un futuro del que no tenías idea, yo quería un futuro perfecto, en el que te encuentres vos.
Y así, mientras pasa octubre por nuestros cabellos, desordenándolos. Nos damos cuenta que ese futuro siempre estuvo ahí con nosotros. Ese futuro latente que vos no querías ver y que yo estaba demasiado ocupada para que me importe.
El futuro de los dos, sin el otro. Separados, solos. Un futuro de noviembre. Se acercaba, despedazando todo a su paso, haciendo estragos entre nosotros. ¿Fue la lluvia una señal, de que estábamos perdiendo nuestro tiempo? Nuestro octubre.
La lluvia que nos arruino los días, nos estaba diciendo que lo nuestro llegaba a su fin. Que me esperaba un tiempo de dolor y llanto desconsolado. Sin vos a mi lado, mi vida no tenía mucho sentido. Pero por ahora te tenia ahí, conmigo, sentados en el pasto, cortando las pequeñas flores amarillas que crecen en el. Soplando los dientes de león que nos encontramos y mirando bailar a las luciérnagas, con sus luces intermitentes como acostumbrábamos.
En ese momento, un grito ahogado tuyo se hizo paso entre mis pensamientos.
‘Al diablo con octubre’ Gritaste. Te hiciste paso entre las luciérnagas que escapaban asustadas de tus gritos, tus movimientos y tu andar.
Te alejaste de mí, como octubre se estaba alejando de nosotros. Lo único que espero, es no tener que pasar un “Noviembre sin Ti”. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario