martes, 3 de diciembre de 2013

De Cero.

¿Como se empieza algo de cero? No puedo evitar preguntarme, como hacer para no volver a cometer los mismos errores que ya cometí. Como actuar enfrente de alguien más.
Me acostumbre a estar sola.
No se como expresarte lo que siento. Tengo miedo que de tanta frialdad, te alejes de mi lado. Pero también tengo miedo de abrir mi corazón y asustarte.
Nunca pude decir “Te quiero” sin pensar en las consecuencias.
Y sin embargo, acá estoy, mirándote de nuevo a los ojos, pidiéndote por favor que me quieras. Estoy abriendo mis brazos esperando que respondas a mi abrazo.
Te estoy pidiendo que te atrevas a mirarme con otros ojos. Que veas más allá de lo que muestro. Que descubras que detrás de este caparazón, hay una persona sensible que lo único que quiere es cariño, amor.
No te estoy pidiendo un futuro. Solo te pido que me incluyas en tu presente. Aunque sea un ratito.
Y esta bien que tengas miedo, yo lo tengo también. No soy buena con los sentimientos.
No tengo punto medio, cuando yo quiero a una persona, la quiero con todo lo que soy. No puedo querer poco, ni querer nada.
Y a vos te siento. En mi corazón, en mis huesos.
Se que el amor puede ser confuso, pero acá estoy, enfrente de tu puerta. Pidiéndote que me quieras.
Porque no me puedo resistir, a mirarte de otra forma. Cada vez que veo tus ojos, veo lo que siempre quise tener enfrente de los míos.

-“You’re so good to be true”-

Y si siento algo, va a ser amor. Y si es amor, elijo quererte a vos. Porque no hay otra persona que me haga sentir lo que vos me haces sentir.
La felicidad invade mi cuerpo, cuando estas a mi lado. Cada caricia tuya, es un paso mas cerca del cielo. Haces mis días más fáciles.
Y no puedo quererte menos, porque cada vez te quiero más. Y aunque creas que no es cierto, y no me dejes ganar, yo te quiero MÁS.
 No tengo más palabras para expresarme. Nunca fui buena con los sentimientos, pero vos haces que mi frialdad se aleje, y mi corazón comience a latir, cada vez más rápido.

¿Como empezar de cero? Después de estar tanto tiempo sola.
Creo que me desacostumbre al cariño, y estar con vos me inunda el alma.
Por eso te pido que me entiendas, si de la nada me largo a llorar. Es demasiado lo que siento y cada vez siento más.


domingo, 18 de diciembre de 2011

Atada a Ti.


Paso mucho tiempo desde que te conocí, desde que mis ojos se encontraron con los tuyos, aquella tarde en la que me miraste por primera vez. Yo estaba bajo tu hechizo. Tu sonrisa me enredo en una red de atrapa-mariposas. Ambos nos miramos, y en ese momento, entendimos que entre nosotros había algo. Algo fuerte e irrompible, que iba a superar todos los obstáculos que se nos metan en el camino.
Pero como todo obstáculo, empeoro nuestra visión de un futuro juntos. Un futuro feliz, de los dos. De ser uno, siendo dos.
La elección de un camino hacia la felicidad, entre nosotros se vio opacado por el camino de la soledad. Que nos envolvió a los dos, separados el uno del otro, solamente para complicar el amor que nos tenemos. Yo entiendo que hay razones fuertes para que te alejes de mí. Pero ya deje de contar las veces que te repetí que no puedo alejarme de ti, que no es una mentira lo que siento.
‘Ya nadie se la juega por amor’ me gritaste. ‘Ya nadie dice un –Te amo- en serio, o regala rosas porque si. El amor ya no existe, solo existe la idea de un algo.’
Tu preocupación por la falta de amor en el mundo, abrumo a mi corazón. No entendía, bajo que fundamentos querías finalizar algo, que recién había empezado. No lograba concebir la idea de estar separados. Cuando luchamos contra viento y marea para estar juntos.
‘Pero nosotros no somos como todo el mundo.’ Te dije, y los ojos se te llenaron de lágrimas. Ahí me di cuenta que de verdad me amabas, pero tu miedo era mayor que nuestro amor. Tenías miedo a jugártela. ‘Yo me entiendo de lo que tengo en mi vida, y se que es algo verdadero.’ Continué diciendo. Pero ya nada te calmaba.
Pero aun así, aunque trate de convencerte, dices que la realidad que nos envuelve es la única que existe.
‘Nadie me amara nunca mejor que tu, solo vos sabes como hacerme sentir’ dije, con lagrimas en mi rostro,  ‘Es por eso que quiero estar con vos siempre’. Mi frase culmino con lo poco que me quedaba de voz, la ultima palabra fue arrastrada por un sonido ahogado que salio de mi garganta. Palabra que vos no quisiste escuchar.
Aun sabiendo que no prestabas atención a ninguna de mis palabras, me las arregle para seguir diciendo todo lo que pensaba. Entendí que el temor que sentías a que nuestro amor de desmorone con el tiempo, era porque en tu vida tuviste amores que no funcionaron.
‘Yo entiendo que ambos tuvimos altibajos antes de conocernos, pero no por esas razones tenemos que renunciar a lo maravilloso que es el amor, antes de tiempo. Ahora no hay nadie que pueda arruinar lo que tenemos.’ Tome tu cara entre mis manos, tratando de mantener la calma, y no demostrarte que todo mi cuerpo estaba temblando del terror. Tenia miedo de que te apartaras de mi. Secaste mis lágrimas con tus labios, tan suavemente que casi ni los sentí. ‘Yo se que me amas’ dije. Y cerré mis ojos para hundirme en tu pecho.
‘No existe otra persona que me haga vibrar como tu lo haces’ entre lagrimas te susurre eso al oído, me abrazaste. Y por primera vez después de mucho tiempo. Ambos sentimos una brisa corriendo a nuestro alrededor. Lo que antes era tensión, ahora es amor.

Y ahora, no hay nadie más que pueda necesitar.
Y ahora, estoy cantando porque tu estas tatuado en mi corazón.
Te tengo, nosotros vamos a hacer este amor sin condiciones.
Estoy contigo y tú estas conmigo, por siempre.
Entonces no te preocupes por las personas que llenan la boca de mentiras sobre nosotros. Ellos no nos harán caer. Te conozco y tú me conoces y eso es todo lo que cuenta.

Estoy atada a ti, por siempre.
Te amo.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Un final... ¿Feliz?


-¿Que pasa si lo nuestro no tiene final feliz?- te pregunte. 
-Lo tendrá- me prometiste y yo sonreí. 
Después te pregunte -¿Que pasa si no existe el final feliz?-
-Con nosotros existe- y en ese momento, te levantaste y te fuiste, me dejaste sola.
Pensé en correr detrás de ti, mientras te alejabas. Pero me convencí a mi misma de que ibas a volver. 
Pasaron los días y sigo aquí, esperando que vuelvas.
Convencida estoy que no va a suceder, pero aun no cumples tu promesa.
Te espero porque ese día en tus ojos vi, un destello de luz que me lleno el alma.
Me enamore de una luz, de tu luz. 
Recuerdo el miedo que sentí cuando te fuiste,
es como el miedo que siento hoy esperando a que vuelvas. No volverás. 
¿Donde se fue esa promesa que me hiciste?.
Se fue contigo, el día que huiste de mi lado, como desesperado. 
Lo nuestro fue como una estrella fugaz, en un cielo de medianoche.
Como el destello de tus ojos, cuando mirabas los míos.
Yo te quise con el corazón entero, tu te fuiste con el viento y me dejaste ahí, sola y sin vos. 
No puedo evitar preguntarme, ¿Porque te fuiste y me dejaste?.
Si me habías prometido un final feliz, me habías prometido un final.
No tengo mas nada para decir, ahora entiendo que no fue un final feliz, tampoco fue un final más.
Lo nuestro no tuvo final, porque fue algo que nunca empezó.
(Abril 2011)

jueves, 27 de octubre de 2011

El Futuro de Nuestro Octubre.


Y estamos los dos otra vez, sentados en el pasto, esperando que se nos ocurra algo para decir, mientras por nuestro cabello, corre una brisa de un verano que esta por venir y de un octubre que se nos va.
Me planteaste la idea de no seguir mas, no querías que mi vida se interponga en tu futuro, un futuro del que vos no tendrías noción de no ser por mi vida. Estas completamente seguro de querer arruinar lo nuestro, para quedarte en la nada. Solo. Y dejarme a mi, sentada en el pasto, pensando en el octubre que pasamos.
Estaba todo ahí. Estaba todo escrito en nuestro destino, nos teníamos que encontrar y amar. Para ahora, alejarnos y plantearnos un futuro sin nosotros, sin los dos. Lleno de nada.
‘Amo que me llenes la vida de tus nadas’ te dije. ‘Pero esta es una “nada” que no amo, que no quiero en mi vida, porque es una nada sin vos. Y yo quiero mi vida con vos.’me calle, y sentí como pequeñas lagrimas caían por mis mejillas, casi pidiendo permiso, como si no quisieran recorrer mi cara. No quería mostrar debilidad, no quería que veas que estaba triste por vos. Me contestaste al oído, con tu voz tranquilizadora, esa que usabas cuando querías ganar las peleas, porque ya estabas cansado de pelear. ‘Las nadas que te di, seguirán en tu vida, porque por algo te las di, son tuyas, yo no las quiero. Pero necesito entregarte esta ultima nada’
Tu necesidad de nadas, y mi necesidad de vos, era lo que nos separaba en este momento. Vos querías un futuro del que no tenías idea, yo quería un futuro perfecto, en el que te encuentres vos.
Y así, mientras pasa octubre por nuestros cabellos, desordenándolos. Nos damos cuenta que ese futuro siempre estuvo ahí con nosotros. Ese futuro latente que vos no querías ver y que yo estaba demasiado ocupada para que me importe.
El futuro de los dos, sin el otro. Separados, solos. Un futuro de noviembre. Se acercaba, despedazando todo a su paso, haciendo estragos entre nosotros. ¿Fue la lluvia una señal, de que estábamos perdiendo nuestro tiempo? Nuestro octubre.
La lluvia que nos arruino los días, nos estaba diciendo que lo nuestro llegaba a su fin. Que me esperaba un tiempo de dolor y llanto desconsolado. Sin vos a mi lado, mi vida no tenía mucho sentido. Pero por ahora te tenia ahí, conmigo, sentados en el pasto, cortando las pequeñas flores amarillas que crecen en el. Soplando los dientes de león que nos encontramos y mirando bailar a las luciérnagas, con sus luces intermitentes como acostumbrábamos.
En ese momento, un grito ahogado tuyo se hizo paso entre mis pensamientos.
‘Al diablo con octubre’ Gritaste. Te hiciste paso entre las luciérnagas que escapaban asustadas de tus gritos, tus movimientos y tu andar.
Te alejaste de mí, como octubre se estaba alejando de nosotros. Lo único que espero, es no tener que pasar un “Noviembre sin Ti”. 

lunes, 24 de octubre de 2011

En Tu Nada.


Necesitaba a alguien que me desorganice un poco, que me saque de mi eje, me eleve y me lleve al más allá. Que con su sonrisa me haga sentir que vale la pena dar segundas oportunidades. Que sus ojos me lleven a soñar con mares celestes llenos de pequeños pececitos.
Necesitaba a alguien que con su abrazo me haga despegar los pies de la tierra. Que me encuentre y me desencuentre. Que me haga romper en llanto, hasta terminar en una risa plena.
Necesitaba amor.
Será que es como la canción de los Beatles. “All you need is love”. Se podría decir que no todo lo que necesito es amor, pero necesitaba un poco de eso. Necesitaba tener una razón para despertar todas las mañanas, y ver que mi cama no estaba vacía. Sonreír mirando al techo, y no quejarme por la luz que entra sin pedir permiso por la ventana. Necesitaba que me desorganicen la cabeza, que me desarmen un poco, que me vuelvan a armar. Que me abracen inesperadamente y por la espalda. Que sonrían por el simple hecho de verme respirar.
Necesitaba respirar el aire de alguien, no solo el mío. Compartir mi aire con alguien más, mi espacio, mi mundo. Necesitaba que me llenen de flores una mañana, para morir de alergia esa tarde. Que me dejen cartas de amor en la mesita de luz, que me llenen de besos antes de despertar. Que me miren dormida.
Necesitaba alguien que me quiera.

Pero, me olvide de lo esencial. Al necesitar tantas cosas, me olvide de que no era necesario pedir tanto y pretender mucho de una misma persona. Sino, que lo que había que hacer era, no pedir nada y mucho menos, pretender que esa persona me de lo que necesite.
Había que dejarlo ser. “Let it be”.
Por que nada es lo que uno quiere cuando aparece. Llega, y sentís que es todo, pero después de das cuenta que las cosas no son como las esperas. Y para no desilusionarse, hay que aprender a no esperar nada.
Por eso yo no espero nada de vos.
No espero nada porque se que nada es lo que me podes dar, y me gusta que me llenes de nadas.
Porque tus besos están llenos de ese algo, que tiene un ‘no se que’ que me encanta. Y no podría esperar nada mejor.
Ese nada que me gusta de tus ojos cuando me miras, es el mismo nada en donde me gustaría ahogarme cada vez que me besas. No me importaría ser adicta a tu nada.
Porque fue tu actitud de desinteresado, de desenamorado, lo que me llevo a enamorarme hasta la locura. Fuiste vos, con tus ojos. Que me transportaban a un prado verde lleno de flores de colores. En donde me tiraba a relajarme.
Fuiste vos el que me hizo conocer cosas que no conocía, y lleno de alegría mis mañanas. Me desorganizaste, tanto la casa, como la vida. Me desarmaste de pies a cabeza, y luego, sin cuidado pero con paciencia me volviste a armar.
Me amaste y odiaste, todo en un mismo momento. Y fueron tus abrazos los que me llevaron a volar por los cielos, pero fueron tus gritos los que me mantuvieron en la tierra.
Me enseñaste que para hacer lo que uno quiere, no hay que esperar que otro te de permiso. Hay que lanzarse y hacerlo, porque nada es lo que parece, y nada será para siempre.
Por eso, elijo, hoy y siempre. Que vos seas mi nada. Porque no sos lo que pareces. Pero sos un nada que quiero que dure por siempre y para siempre. 

sábado, 15 de octubre de 2011

Amor Desenamorado.


¿A donde va el amor cuando se lo regalas al viento? A donde va nuestro amor que pide permiso para salir de la habitación, dejando caer pequeñas gotitas de desamor por el piso.
¿Porque estamos peleando ahora? Si nos prometimos un amor eterno. ¿Será que no existe tal amor? Que es solo una fantasía más. Un cuento, un mito de Disney.
¿Existe un “Happy Ever After”?
Porque dejamos morir nuestro amor, de a poco. Lo vemos desangrarse, lentamente, esta sufriendo. Esta enfermo.
¡NO!
Vos estas enfermo, vos no sabes lo que queres y cuando lo queres. Vos queres libertad, estando conmigo. Queres jurarme lealtad, pero no te queres atar a un “Juntos para siempre”
No sabes cumplir tus promesas, deberías no hacerlas. Deberías quedarte callado.
Te recuerdo que un día, hace unos años, me miraste mientras estábamos en la cama, y el sol entraba por la ventana, aquella que tenia la persiana rota y que vos te negabas rotundamente a arreglar. Miraste como el sol rozaba mi pelo y me decías ‘Te amo, por siempre y para siempre.’ ¿Donde quedo ese amor? 
Porque estamos desenamorando este amor.
¿A quien le devuelvo las flechas de cupido? ¿A quien le presento mi renuncia a este amor?
Si vos no queres luchar más por lo nuestro, por que tengo que quererlo yo.

Y después de que te grite, y te largue un sinfín de palabras sin sentido. Te marchaste de la casa, sin dar ninguna explicación. Pero yo sabia muy bien a donde te dirigías.
Era de noche, las luces de la calle ya estaban encendidas. No te seguí, pero fui hasta el prado, nuestro prado. Y ahí estabas vos, acostado en el pasto mojado por culpa del rocío, mirando las luciérnagas bailar en el aire. Enamoradas las unas de las otras. Vos con cara de asombro, y yo con un enojo al rojo vivo.
Me miraste y te sentaste.
Sonreíste y por primera vez, me olvide de todo el odio que estaba sintiendo. Tu sonrisa era capaz de hacerme sentir así, viva.
 En ese momento, te paraste y estiraste tus brazos hacia mí, para que yo tomara tus manos. Lo hice.
Y comenzamos a girar. Y girar. Entre las luciérnagas que bailaban encendidas a la luz de la luna. Con el pasto mojado rociado con pequeñas gotas de agua. El viento que despeinaba mi ya enmarañado cabello.
Y un amor desenamorado, tratando de volverse a enamorar. 

lunes, 10 de octubre de 2011

Mi otra parte.


"El amor es arriesgado, pero siempre ha sido así. Hace millares de años que las personas se buscan y se encuentran." (Paulo Coelho)

Si bien sabíamos que esto no era amor, dimos el salto mayor en la pileta de los sueños. Dejamos de buscarnos para ver lo que podíamos ofrecernos, el uno al otro.
Dimos todo de nosotros y aun así el destino jugo sus cartas en contra del amor, a favor de la desilusión. Aun así despedazados, elegimos volver a encontrarnos, ahí donde siempre nos juntábamos. 
Enloquecidos, creímos que el mundo es mejor cuando se mira con los ojos cerrados. Y nos vendamos los ojos para no ver la crueldad de la distancia entre nosotros. 
Con los ojos cerrados mire tus ojos y vi el brillo en ellos al mirarme. Ese brillo me indico que era amor. Era amor. 
Y mientras andábamos por la oscuridad, decidimos separarnos un rato. Para ver si el destino volvía a juntarnos. 
-Seguimos lejos, pero llevo conmigo ese brillo en tus ojos. Que nunca se apaga.-
Nos dimos por perdidos, dejamos de buscarnos. Jamás nos encontramos. Pero eso es lo que paso, el destino nunca nos junto. 

Volvimos a nuestras vidas, con los ojos abiertos llenos de ilusión. Volvimos a ver tanta hipocresía, en un mundo ardiendo de dolor. 
Y cuando menos lo esperas, cuando dejas de buscar, aparece lo que necesitas. Y ahí lo ves, el punto brilloso sobre el hombro izquierdo de tu otra parte. Como lo describió Coelho. Ahí esta, su mirada irradiando luz.
Es así, que hasta el día de hoy, yo te sigo extrañando. Mientras pienso como los dos, al amor nos entregamos cubriendo nuestros ojos, logre ver tu brillo interior. Ahora entiendo lo que es amor. 
Una fuerza magnética, una atracción. 
¿Porque jugar con el amor como si fuera fuego? Tratándolo con cuidado, no se llega a ningún lado. 
Si hay que jugar con fuego, sin miedo me quemare. Vi el brillo en tus ojos, ya no tengo miedo a nada. 
Solo quiero amarte. 

(Junio'11)